FOOD

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Es domingo y no tengo muchas ganas de pasarme horas en la cocina, pero es el dia de Cookie Sundays y vienen amigos en un rato a comer una picada; así que ademas de cortar quesos, fiambres y hacer un guacamole rapido,decido ensuciarme un poco las manos. Con pocos ingredientes y solo unos cuantos minutos en la cocina, me las ingenio para hacer una receta compartible, para tener a mano siempre. Grisines sin vueltas, ni levadura, ni tiempos de espera. Harina, un buen aceite de oliva, sal, pimienta y un chorrito de agua, manos a la masa y derechito al horno. En media hora tu cocina huele a recién horneado. Lucen lindos en la mesa de la picada, y mas de un invitado pide la receta, cuando les cuento como se hacen no pueden creer la simpleza. Para cuando no hay panera o para sumar a las mil maneras de comer un hummus. Todo un éxito. Se animan a probarla?


Le grissini
(Rinde unos 20 grisines)

Ingredientes
-150 grs de harina
-4 o 5 cdas de aceite de oliva
-2 cditas de sal
-1 cdita de pimienta
-1 chorrito de agua

Ingredientes
-Mezclar todos los ingredientes y amasar hasta formas una masa suave y uniforme. Cortar bollitos e ir estirando para formar los grisines. Colocar en una placa para horno apretando las puntas contra la placa. Llevar a horno a 200C durante unos 10 minutos o hasta que tomen color. 
Queridos lectores, resulta que tengo un problema; no me llevo nada bien (o mejor dicho, me llevo bastante mal) con la improductividad. No es que no pudo relajar o tener un minuto de silencio. Le dedico muchisimo tiempo a la familia, a los amigos, a la lectura.... es tiempo invertido en bienestar. Hasta ahi todo bien... pero muchas veces, me pasa que siento que el tiempo es tan finito, y tengo ganas e ideas para hacer tantas cosas, que cuando no estoy haciendo nada, o estoy haciendo algo que no considero al menos levemente productivo, siento culpa, o intranquilidad. Soy muy culo inquieto.
Estoy en un momento un poco desbordada de trabajo, en la oficina y fuera de ella... y ultimamente no tengo casi tiempo para leer, y eso me pone un poco de mal humor; y llego muy cansada de la oficina, y también le estoy dedicando poco tiempo a la cocina, cosa que me pone peor... entonces, en un esfuerzo por revertir la situación, se me ocurren formas de integrar mis actividades con el blog... Asi es como este fin de semana estuvo mi hermana de visita, y como no la veía hace meses, pase bastante tiempo con ella. Salimos a dar una vuelta por San Isidro en busca de un regalo para mi mama que cumple años el viernes, salimos a cenar, a tomar el té.... El domingo, que no tenia planes familiares, era el día para ponerme al día con cosas, cocinar para el blog, leer, escribir, salir a caminar; pero cuando me propusieron ir a navegar y despejar la cabeza, no pude negarme. Entonces, hoy en vez de compartirles una receta, se me ocurrió estrenar sección de recorridos, y recomendarles un lugar para merendar: Ott Almacen Gourmet.
Fuimos el sábado por la tarde con mis viejos y mi hermana. Es un lugarcito mínimo sobre la vía, al lado del Ott College (y parte de...). Nos llamó la atención porque tenía lindas tortas y macarons en el display de la ventana. Entramos a chusemar qué tenían, vimos los panes caseros, y volvimos a salir, para sentarnos en una mesita en la vereda. Mi hermana y yo estábamos tentadas de unas buenas tostadas. Las dos elegimos pan de campo, y yo pedí té con chocolate, y ella café con leche. Mamá estuvo tímida y sólo pidió el té (aunque me parece que fue con intención de robar y probar un poquito de todo). El papo pidió capuccino y croissant de almendras, creo que lejos el que mejor eligió, el croissant de almendras se llevó todos los premios. Llegó tibio a la mesa, muy buen sabor y encima crocante, muy muy bueno. Las tostadas estaban muy bien, venían con queso blanco y mermelada de frambuesas (aunque para el tamaño de las tostadas nos resultó poco queso).
El lugar nos encantó, seguro volvamos pronto a probar más cosas!


















Frio, chimenea, mantas, camintas por la playa, comida rica, esperando la carroza y loza radiante. Asi fue el fin de semana largo en Carilo. Sobre todo mucha comida rica. Asado, pizzas caseras, butter chicken con cous cous, y sobredosis de alfajorcitos de manteca con dulce de leche. Perdi la cuenta de cuantos alfajorcitos salieron, solo se que eramos 4, y se termino el pote de dulce de leche. Cualquier escapada por mas corta que sea hace maravillas para despejar la cabeza. Si no pueden escaparse, por lo menos deleitense con estos alfajorcitos, realmente faciles y salen ricos, no, riquisimos!






Alfajorcitos de manteca
(salen como 40 alfajorcitos)

Ingredientes
-120 grs de manteca
-100 grs de azucar
-ralladura de medio limon
-2 yemas
-150 grs de harina 0000
-100 grs de maicena
-1 cdita de polvo de hornear
-dulce de leche c/n

Preparacion
-Batir manteca y azucar
-Agregar yemas y ralladura de limon
-Agregar harina, fecula y polvo de hornear tamizados
-Unir todos los ingredientes hasta formar la masa
-Llevar un ratito a heladera
-Estirar la masa de 5 mm, y cortar del tamanio deseado
-Llevar a horno a 180 C durante 10 minutos
-Dejar enfriar un poco y armar los alfajorcitos
-Se pueden espolvorear con azucar impalpable para que queden mas lindos. 

Lo mejor de despertarse temprano, es desayunar dos veces. El desayuno es una de mis comidas preferidas. Acepta miles de opciones desde facturas, tostadas, huevos, jugos, yogures, fruta, cereales...
Hoy aprovechando que me había despertado a las 8 sin demasiadas razones aparentes, mientras tomaba mi te con limon, jengibre y miel, escanee libros y cranee que iba a querer para mi segundo desayuno. Abri la heladera para buscar inspiración, y vi que tenia un par de bananas que se estaban poniendo negritas. Bingo! Muffins de banana, con vainilla y canela. Hace mucho que no comia y me parecio una receta perfecta para llevarle mas tarde a mi papa para compartir con la mesa electoral (le toco por segunda vez estar como presidente de mesa, que suerte la de el, no?!).
Huevos, manteca, azúcar, canela, bananas, harina, polvo de hornear, y a cocinar!
Rápidos, facilisimos y no fallan. Para las 10.30 ya había comido un muffin calentito recién salido del horno con un cafe con leche, y estaba haciendo la fila para votar, y el pasillo se llenaba con notas de banana y canela.


Muffins de banana y nuez
(rinde 10 muffins)

Ingredientes
-2 bananas grandes medio pasaditas
-1 taza de azucar (yo use media de azucar comun y media de azucar rubia)
-2 huevos
-80 grs de manteca derretida
-1 cda de vainilla
-1 cda grande de canela
-ralladura de media naranja
-2 tazas de harina 0000
-1 cda de polvo de hornear
-1 cdita de sal
-1/2 taza de nueces picadas

Preparación
-Precalentar horno a 190C
-Batir las bananas con el azúcar 3 o 4 minutos
-Agregar huevos y manteca, batir hasta que quede una mezcla espumosa y bien homogénea
-Agregar ralladura, vainilla y canela
-Mezclar harina con polvo de hornear y sal en un bowl
-Agregar los secos a la mezcla con abananas, sumar nueces y mezclar poco, solo hasta que se incorporen todos los ingredientes.
-Colocar mezcla en pirotines llenando hasta 3/4 del molde, o usar cuadraros de papel manteca como pirotines. Se puede agregar un poco de avena, granola, azúcar con manteca y harina o frutos secos encima de la mezcla para que luzcan mas atractivos.
-Llevar a horno 18 a 20 minutos.
-Dejar enfriar un poco y a compartir!




El pan está de moda. Todos los medios lo dicen (y nosotros no vamos a hacer la excepción). El pan forma parte de la cultura universal y es alimento desde la prehistoria. Producto simbólico y religioso, ha unido culturas y estratos sociales.
“Cuando hay hambre no hay pan duro”, “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, “Dios le da pan al que no tiene dientes”, “pan con pan, comida de tontos”, “el pan nuestro de cada día”: frases que dan vueltas por el mundo y ponen al pan en el centro de las costumbres sociales. 
Comida de reyes y pobres, importante componente nutricional de la dieta del planeta, testigo de hábitos y rituales de todos los tiempos, hoy el pan sigue siendo una expresión cultural, y desde hace ya algunos años se empezó a revalorizar como un producto gourmet.
Argentina es uno de los mayores consumidores de pan del mundo, con un consumo per cápita que ronda los 200 gramos diarios, que suman unos 70 kilos de pan al año; aunque no le gana a Alemania, que tiene un consumo per cápita por arriba de los 100 kilos anuales.
En la mesa de los argentinos nunca debe faltar el pan. En Buenos Aires existen cientos de panaderías desperdigadas por toda la ciudad y cada una tiene su magia, sus secretos y sus recetas. Las panaderías son un claro testimonio de la importancia de la mano del panadero. Con los mismos pocos ingredientes, cada artesano es capaz de obtener resultados realmente distintos.

SECRETOS DE PANADEROS: L’EPI, COCU, FRANCK, EL ALVEAR
El secreto de una baguette bien crocante, dicen en La Boutique del Alvear, son los primeros 10 minutos de horno bien fuerte, que luego se baja para que la miga quede bien aireada y más suave.
En Cocu La Boulangerie el secreto de sus panes es la masa madre, las técnicas antiguas (bien, bien francesas), un larguísimo tiempo de elaboración y la cocción directamente sobre piedras. Con respecto a las baguettes, tienen una visión distinta a la del Alvear: “El secreto es hacerlas el día anterior, y dejar que leven de un día para otro, lentamente. Un factor importantísimo para todo pan es la hidratación. Además, no cualquiera puede hacer un buen pan; se necesita un muy buen horno para hacerlo, aunque he probado panes caseros muy ricos”, cuenta Anaïs de Cocu.
Bruno y Olivier, de L´epi Boulangerie, dicen que hoy hay una vuelta a los métodos tradicionales de panificación, que se habían perdido por tratarse de un proceso mucho más largo que la fermentación común. “La fermentación natural es un proceso que lleva tiempo, es un trabajo mucho más complejo, pero da resultados que valen la pena”. El secreto para ellos está en su horno a leña, que da a la masa un desarrollo suave y progresivo, que ayuda a que se abra bien y logre una corteza bien crocante. Además, la leña le da un sabor especial a los panes. La fermentación natural con la que trabajan también ayuda a conservar el pan durante más tiempo: “Nuestros panes pueden guardarse hasta tres días en la misma bolsa sin problema. Cuando el pan está hecho con dedicación, con amasado lento y cocción a leña, se transforma en un producto gourmet, que va a ser más caro, pero también mucho más rico y natural”, explica Bruno Guillot.

pan lepi

Franck Dauffouis, dueño de la panadería Franck en Parque Centenario, dice que lo que más le dificulta el trabajo a la hora de lograr en Argentina el mismo pan que hacía en Francia son las harinas: “uso distintas harinas e incluso les agrego gluten”. Como fermento usa el poolish, una masa madre que lleva un poco de levadura y que llegó a Francia a través de los panaderos polacos (de ahí su nombre).

BUENOS AIRES: PANADERIAS CLASICAS Y POPULARES
Según el gusto popular y el de los expertos, estas son algunas de las panaderías que no podemos perdernos los amantes de la comida. Hay de las clásicas y las gourmet. Pasá y mirá.

CONFITERÍA NORTE (Vicente López 1627, 4812-2676)
Una panadería y confitería de más de 30 años, con panes al estilo tradicional. Es de las pocas panaderías donde uno puede conseguir el pan original para hacer los chivitos uruguayos: el pan catalán. También de las pocas que venden los vol-au-vents vacíos y tarteletas para rellenar, entre otros. “Vale la pena -dice sobre ella Osvaldo Gross-. Compro poco porque hacemos mucho pan en las clases del IAG, pero cuando tengo que comprar generalmente lo hago en Confitería Norte. Imperdible el pan catalán, muy buenas empanadas de vigilia, vol-au-vents y hojaldre. Para panes con semillas y granos me inclino por Hausbrot. Mirta, la dueña, me cuenta que para ella las estrellas son sus pancitos artesanales, que son artesanales de verdad, no de máquina como los de otras panaderías. Entre ellos, súper populares los de ajo, salvado o con espinaca, también los cuadraditos con grasa y las figacitas de manteca”.

pan baguette

CONFITERÍA VICENTE LÓPEZ (Azcuénaga 1110 y Av. Maipú 707, Vicente López, 4796 7955)
Todas las personas que residan o paseen en Zona Norte la escucharon nombrar alguna vez. Lo triste es que dejaron de hacer pan en la confitería. La buena noticia es que su café & restaurante (que tiene el mismo nombre) tiene, sin dudarlo, una de las mejores paneras de la ciudad. Un pan de vino tinto con azúcar negra (que en un primer lugar hubiese jurado que era de remolacha, hasta que me animé a pedirle la receta al mozo), esas lonjas de pan finito, finito, finito, con queso y bastante ajo, focaccia de aceitunas, pancitos de salvado. Si no tenés ganas de sentarte a comer, preguntá en la caja: podés comprar el pan de vino tinto o el multicereal (valen $36 cada uno). Algo más: hay increíbles figacitas de manteca para llevar, y no te olvides de probar sus ya célebres medialunas de grasa (los domingos a la tarde hay colas de auto en doble fila para comprar medialunas).

LA ARGENTINA (Av. Libertador 6481, Belgrano, y sucursales, 4784-8333)
Empezaron como una pequeña panadería de barrio en Belgrano a principios de siglo. Hoy, con cien años de experiencia y siete sucursales, sigue siendo una de las más elegidas por muchos. Aroma a pan recién horneado, y acá sí que hay variedad: los dividen en aromáticos (baguette de aceitunas cantimpalo, cebolla, chips de queso o sésamo), suaves (pebete, árabe, rosetas de figazza o manteca), crujientes (baguetín, flauta, mignon) y livianos (los de salvado). Una de esas panaderías en la que todo era (y sigue siendo) bueno.

LAS DELICIAS DE CABALLITO (Miro 88, Caballito, 4432-6458)
Cuernitos y bizcochitos de grasa, palitos de queso, panes saborizados, medialunas, son algunas de las cosas más destacables de este clásico de Caballito. Siempre hay gente, y dicen los habitués que no hay cuernitos de grasa como los de Las Delicias. Para los que les gustan las cosas dulces, clientes y dueños recomiendan probar la torta de mantecol o la de brownie. Mi amiga Vale, que vive a dos cuadras y va muy seguido, me hizo probar los pancitos de queso, y cada vez que la veo le pido que me traiga.
Otras panaderías clásicas que vale mencionar son Tortas Adrogué (Seguí 775, 4293-9318), que tiene pancitos y talitas saborizadas como ninguna otra, y la Panadería Cóndor, en Lope de Vega 1864, que tiene de los mejores pancitos de la zona.

PANADERÍAS GOURMET: IMPERDIBLES
Dicen que el responsable de la tendencia de los panes gourmet es un boulanger francés, Lionel Poilâne, cuyo amor por la gastronomía lo llevó a escribir una petición al vaticano para cambiar el término utilizado en francés para referirse al pecado capital de la gula. En francés, el pecado capital es gourmandisse, que al panadero le parecía que reprimía injustamente a los amantes de la comida. 

L’EPI (Rosetti 1769, Chacarita, 4552 6402; Montevideo 1567, Recoleta, 4812 1390)
Voulez vous manger un croissant avec moi? L’epi es la panadería de los conocidísimos Bruno y Olivier, panaderos francecísimos de El Gourmet. Su primer local abrió en 2005 en Villa Ortúzar, y fue una de esas novedades que causó sensación entre los amantes del pan. Será porque es la única panadería con un horno a leña que data de 1911 o porque usan un proceso de fermentación natural sin agregado de levadura: lo cierto es que sus panes tienen algo único que hacen que sus clientes los sigan eligiendo por encima de la gran oferta de nuevas panaderías. Sus dos locales están siempre llenos, y sus panes cumplen con la promesa de un pan bien aromático que no tiene nada que envidiarle a las boulangeries de París. Baguettes, focaccias, panes de campo con corteza gruesa, pan de queso, pan de nueces y pasas de uva, son algunas de las opciones más populares. Imperdibles los croissants Aux Amande, con almendras y azúcar impalpable. Dato curioso: L´epi (junto con la panadería de Franck) es la panadería preferida de Juliana López May.

COCU (Malabia 1510, Palermo, 4831-4675)
Cocu es el sueño de tres franceses que vinieron a Buenos Aires “a preparar el mejor pan”, y parece que lo lograron. Anaïs Gasset, Adrien Verny y Morgan Chauvel, sus fundadores, dejaron sus trabajos en Europa y llegaron al país con su masa madre traída de Francia, con 37 años de antigüedad. Cocu tiene hornos a la vista, un gran salón con maderas que asemejan pequeñas puertas y todo tipo de harinas y piezas a la vista. Ofrecen panes con cereales, de harina integral, con nueces, de centeno, baguette y baguetina. “Cocu, je t’aime a la folie” es el lema de la casa. Una forma francesa de entender al pan como un objeto de amor, casi hasta la locura.
Se puede comer ahí o bien llevar sus panes crujientes, cakes saladas de zucchinis y parmesano o nueces y tomates secos; quiche de brie y brócoli, o sándwiches con los panes de la casa, rellenos de pollo, fiambres caseros, almendras, vegetales grillados y mozzarella. Sólo productos franceses, hechos a partir de harina orgánica, sal marina, un saber hacer antiguo ¡y mucho amor!
Dato de Anaïs: el fin de semana hay mucha gente, pero cualquier día de la semana es un buen momento para descubrir sus panes.

pan cocu boulangerie


LA PANADERÍA DE FRANCK DAUFFOIS (Ambrosetti 901, Parque Centenario, 4982-1967)
Hay panaderías que merecen atravesar la ciudad para conocerlas. La Boulangerie de Franck Dauffouis es una de ellas. Franck, el dueño del local, dice ser esencialmente un pastelero clásico francés, a quien el amor trajo hasta Buenos Aires hace más de 15 años. Luego de una amplia trayectoria en restaurantes, abrió su local en 2009, en una esquina a metros de Parque Centenario. Entrar a la panadería de Franck es casi como sentirse en un rincón de París, pero a la vuelta de un espacio verde muy pero muy Buenos Aires.
La panadería ofrece una amplia variedad de panes que van desde baguettes, baguettes viennoise (con la misma forma que la tradicional pero con agregado de manteca, azúcar y leche a la masa), hasta fougasse aux olives y ciabattas. Como no solo de pan vive el hombre, y Franck es pastelero antes que panadero, su boulangerie también ofrece tortas ensambladas cuidadosamente en su cocina, además de budines y financiers(torta con almendras molidas y manteca noisette), madeleines (imperdibles las de frambuesas), biscuit Sacher,kouign-amann (factura típica de Bretaña, que según dice el francés es el único lugar de Buenos Aires donde se consiguen), brioches y croissants de almendras, uno de los productos más populares.
Secreto de autor: Franck dice que los sábados es el día con mayor variedad para comprar y llevar.
Dato divertido: Si los chicos de Cocu tuviesen que elegir una panadería que no sea la suya, optan por la de Franck, “¡bien francesa, por supuesto!”.

LE PAIN QUOTIDIEN (Salguero 3075, Palermo; Armenia 1641, Palermo Soho; Sucre 2151, Belgrano)
El primer local de Le Pain Quotidien se inauguró en octubre de 1990 en Bruselas, en manos del panadero Alain Coumont, quien no encontraba buenas panaderías en su ciudad y decidió perfeccionar su receta familiar para abrir su propia boutique de pan. Siempre construyendo a partir de ingredientes frescos y ambientes decorados con muebles de madera y mesas comunales, pensados como sitios para pasar largo rato disfrutando de sus delicias, se volvió un éxito y no tardó en atravesar mares y fronteras. Hoy, Le Pain Quotidien trabaja en 18 países. En la Argentina desembarcó a fines de 2012, y ya tiene dos locales en Palermo con muy buenas repercusiones y abrieron hace poco local en Belgrano. Panes de cereal, saborizados, el clásico pan de trigo, baguettes, y de centeno. Además venden panes orgánicos, muffins, scons, croissants, pain au chocolate, cookies, tartas, quiches, y hasta sopas y ensaladas. Es un lindo lugar para un desayuno largo a media mañana o un almuerzo liviano al paso en un día de compras.

LA BOUTIQUE DE JEAN PAUL (Las Lilas 970, Pilar, 02320-300700; Ayacucho 2027, Recoleta, 4805-2485)
Si lo tuyo es lo chic, La Boutique puede que sea tu lugar. Abrió en el 2000 a cargo del chef Jean Paul Bondoux y fue una de las precursoras en hacer panes gourmet. Es casa de té, restaurante y hasta hacen catering. Empezaron con doce variedades de pan y todos los productos clásicos de las boulangeries, como brioche, croissants, baguettes y pequeños panes saborizados: de queso y avellanas, de pasas de uvas, aceitunas. A fines del 2012 remodelaron el salón y agregaron mesas para desayunar o tomar el té. La Boutique cuenta con una ventana desde la que se puede espiar la cocina del Alvear, y si van temprano por la mañana se puede divisar cómo realizan la producción del pan diario. También abrieron un local en el Blue Building, en Pilar. Marina, encargada de cocina de Pilar, dice que los clásicos siguen siendo los más populares, la baguette y el pan de campo (integral con semillas o el de nueces). ¿Mis preferidos? Petit pain con olivas, el pan de leche y el de tomate y queso.
Dato interesante: sus panes están elaborados con levadura; los panes hechos solo con masa madre no funcionan tan bien entre su público.

pan feta

LE BLE (Álvarez Thomas 899, Colegiales; Honduras 5999, Palermo; Virrey Arredondo 2306, Belgrano; Dorrego 999, Chacarita; Av. Alicia Moreau de Justo 152, Puerto Madero; Céspedes 3148, Colegiales)
Es una boulangerie-patisserie, con muchos locales. Su nombre quiere decir trigo en francés y tiene una estética francesa de campo, con muebles de madera y toldo a rayas. Los panes en Le Ble se elaboran de la manera más tradicional, con harina, agua, levadura y sal, como únicas materias primas. Todas las semanas varían sus productos, para que los concurrentes no dejen de sorprenderse y sigan teniendo la oportunidad de probar algo nuevo. Los mejores panes son el pan de campo, el pan lactal a base de semillas de girasol, lino, sésamo blanco y negro, y el pan lactal a base de leche, los bagels y los panes de Viena. Tanto el local de Colegiales como el de Palermo son ideales para ir a merendar en grupo, pedir un tazón gigante de café con leche, y compartir tostadas de pan de campo con sus mermeladas caseras (de durazno, tomate o ciruelas), y armarse una canasta con muffins (de chocolate o arándanos), brioche, pan de queso, croissant y alguno de los budines (mi preferido es el de limón y amapolas).
Dato interesante: en Le Ble se ofrecen clases de panadería y pastelería.

BARDEPAN (Arredondo 3486, Colegiales, 4554 0786)
“El trabajo de las masas multiplica los panes” dice un cartel pintado en una de las paredes que separa la cocina de La Prometida del patio que da a Bardepán, una especie de panadería/mercadito donde se pueden comprar algunos de los panes que elaboran cada día: brioche, integral, de avena, multicereal y pan de oliva con aceite extra virgen. Además en Bardepán se pueden comprar mermeladas, tés, mostazas, chimichurri, curries, dulces, yerba orgánica, miel, aceto y aceites. El lugar tienta a quedarse, a tomar un té con tostadas caseras antes de volver a casa con el pan y la miel para la semana.

SANS, PANES Y CERVEZAS (Serrano 1595, Palermo, 4832 7266)
Una mezcla de bakery neoyorkino, cruza con bar irlandés, donde hay todo tipo de panes y cervezas. Pan de cereales, focaccias con hierbas, pan de espinaca, de parmesano y albahaca, de campo, baguetines y más. Tienen muy ricos sándwiches y una propuesta muy original de sándwiches grupales que traen variedad de ingredientes para armar y rinde para cuatro comensales.
No importa que haya pasado en la semana, ni cuan cansada este o que tanto tenga para hacer. La cocina y las caminatas son componentes esenciales de mi fin de semana, sin importar la epoca del año  ni la hora a la que me despierte; de alguna manera es como que para mi, no es domingo si mi cocina no huele a cookies, o muffins, o torta, o alguna cosa rica que despida ese aroma que invade toda el departamento.
Ayer (sábado) me desperte temprano, sali a caminar, volvi a casa y como iba a visitar a una amiga que acaba de ser mama, ademas del regalito para la beba, queria llevar unas cookies para tomar el te. Entre el batido de manteca y azúcar  las fotos de los ingredientes, de repente cuando mire el reloj estaba llegando tarde a ver un departamento (estoy en una búsqueda que parece eterna)! Asi que decidi dejar la mezcla en la heladera y probar la tecnica de refrigerar la masa durante 24 hrs, para ver que pasa con las cookies. Dicen que hay ciertas mezclas de cookie que mejoran con el tiempo, porque se termina de hidratar la harina, se mezclan los sabores,y al hornearse salen mucho mejor. 
Mi pobre amiga se quedo sin cookies (aunque le lleve granola en vez), pero estuvo bueno poder experimentar con los tiempos de la masa. A decir verdad, no se si vi grandes cambios entre hornearlas en el momento y casi 24hrs después, pero si puedo asegurar que la masa no empeoro, y que tal vez si hubiese tenido mas azúcar rubia, o ralladura de limon, se hubiesen acentuado los sabores. Habra que seguir experimentando!

Cookies con nueces, chocolate, limon y amapolas
(rinde +/- 20 cookies)

ingredientes
-1/2 taza de azúcar común
-1/4 de taza de azúcar rubia mosovado
-110 de manteca
-1 huevo
-1 cdita de esencia de vainilla
-1.2 tazas de harina
-1 cdita de polvo de hornear
-1 cdita de sal
-media taza de nueces
-media taza de chocolate
-1 cda  de amapolas
-ralladura de 1 limon

Preparación
-Precalentar el horno a 180 C
-Batir azúcar y manteca unos minutos, agregar esencia de vainilla, ralladura, amapolas y huevo
-Batir hasta que la mezcla quede bien homogénea
-Tamizar harina, polvo de hornear y sal, agregar a la manteca con azúcar y huevos y mezclar con cucharada de madera hasta que quede una masa lisa sin grumitos ni harina libre
-Agregar chocolate picado y las nueces
-Colocar cucharadas de la mezcla sobre una placa con papel manteca
-Llevar a horno durante 10-15 minutos o hasta que empiecen a tomar color los bordes
-Dejar enfriar unos minutos sobre la placa

Casi todas las mañanas desayuno lo mismo: te con jengibre, miel y limon, y tostadas con manteca y miel. Cada tanto agrego frutas, yogur y granola y los domingos siempre hago huevos revueltos. Hace tiempo que estaba con ganas de preparar mi propia granola. Granola crocante, con coco, chocolate, algunos frutos secos y bastante canela. Hoy fue el dia en que tenia todos los ingredientes a mano, y justo habia abierto una miel que traje de grecia, y dije ok, perfecto, manos a la avena!
Mucho mas rica que la granola comprada, super facil y mucho mas economico que comprarla. Animense a probar la combinacion de ingrdientes que mas les guste. Para la proxima, mi objetivo va a ser lograr esos conglomerados de avena super crocante que no se ablandan en contacto con la leche ni el yogur. En el mientras tanto... vamos a la receta de esta!


Homemade Granola
(rinde 5 tazas de granola)

Ingredientes-1/3 taza de miel
-1 cda aceite neutro
-1/4 taza agua
-2 cdas azúcar rubia
-1 cdita de extracto de vainilla
-2 cdas de canela 
-1 taza de cornflakes
-2 tazas de avena
-1 taza de almendras un poco picadas
- 1/2 taza coco rallado
- 1/2 taza pasas de uva rubias
- 1/2 taza chocolate amargo picado

Preparacion
-Precalentar horno a 150 C (o un horno bien bien bajito)
-Colocar en una cacerolita la miel, aceite, agua, azucar, extracto de vainilla y canela. Calentar hasta que se disuelva la miel y el azucar, llevar a hervor por uno o dos minutos.
-En un bowl mezclar todos los ingredientes secos salvo las pasas y el chocolate. Agregar la mezcla anterior. 
-Esparcir la mezcla en una placa grande con papel enmantecado, y llevar a horno durante por lo menos 40 minutos, revolviendo cada tanto. 
-La granola deberia estar sequita cuando la saques del horno. Puede estar un poco pegajosa pero se va a terminar de secar a medida de que se enfrie. 
-Guardar en frascos hermeticos para que se mantenga varias semanas.

Bueno, aca de nuevo. Hace bastante (mucho) que no posteo, pero en mi defensa, estuve de viaje (y me olvide de postear alguna receta que hice, tambien). Estas cookies fueron un pedido bastante especifico de una amiga, que queria cookies, faciles, simples, "vos sabes que a mi no me gusta nada raro, algo con chocolate, o nueces, o naranja" me dijo. Y asi salieron, cookies hiper faciles con chocolate, naranja y nueces; aunque aproveche y me di el gusto de estrenar la moscovado (una azucar rubia casi sin refinar, tiene un gusto menos dulzon, un poco mas especiado, es riquisima!).
Las cookies fueron un exito, en casa como en la oficina, asi que, los invito a que prueben hacerlas!
nota: si no tienen azucar rubia, perfectamente pueden hacerlas todas con azucar comun.

Cookies con nueces, chocolate y naranja
(Rinde +/- 18 cookies)

Ingredientes
-1/2 taza de azucar comun
-1/4 de taza de azucar rubia mosovado
-110 de manteca
-1 huevo
-1 cdita de escencia de vainilla
-1.2 tazas de harina
-1 cdita de polvo de hornear
-1 cdita de sal
-media taza de nueces
-media taza de chocolate

-ralladura de media naranja

Preparacion
-Precalentar el horno a 180 C
-Batir azucar y manteca unos minutos, agregar esencia de vainilla, ralladura y huevo
-Batir hasta que la mezcla quede bien homogenea
-Tamizar harina, polvo de hornear y sal, agregar a la manteca con azucar y huevos y mezclar con cucharada de madera hasta que quede una masa lisa sin grumitos ni harina libre
-Agregar chocolate picado y las nueces
-Colocar cucharadas de la mezcla sobre una placa con papel manteca
-Llevar a horno durante 10-15 minutos o hasta que empiecen a tomar color los bordes
-Dejar enfriar unos minutos sobre la placa







¿Qué actividad es más invernal que comer rico para mantenerse calentitos? Ya sea para una escapada en familia, en pareja o con amigos, te damos algunas sugerencias de lugares donde esconderse del frío, y mantener la panza contenta durante estas vacaciones de invierno. Como bonus, para los que se quedan en la ciudad, también les contamos dónde pueden irse de viaje con el paladar para combatir el invierno porteño, con una rica fondue, un buen goulash con spätzle o una sopa de remolacha como la que hacen en Polonia. ¿Arrancamos? Y después de este recorrido, agregá tus recomendados.

BARILOCHE
El centro turístico más importante de la Patagonia Argentina, una de las opciones más populares para las vacaciones de invierno de grandes y chicos. Lagos, bosques, montañas nevadas invitan a los visitantes a pasar unas vacaciones inolvidables, esquiando o recorriendo chocolaterías, restaurantes y bares para alejarse del frío.
Para ir con amigos, no hay como Cervecería Blestun lugar donde las protagonistas son las cervezas artesanales y las picadas. Un lindo ambiente tipo bar, y además de picadas, buenos platos de cocina alemana. Lo malo es que siempre hay gente, así que vayan con paciencia. Mientras dejan pasar los minutos hasta sentarse, pueden perderse un rato en el menú, mirando cómo fabrican la cerveza o entretenerse en una especie de tienda de souvenirs. Amantes de la cerveza negra: no dejen de probar una bien oscura, intensa, dulce y aromática.
Para quedar bien con los suegros: té en Las BalsasSi se pueden alejar unos kilómetros, anímense a tomar el té en un lugar como Las Balsas, donde además de un almuerzo o cena exclusiva, ahora la ceremonia de las 5 de la tarde se convierte en una experiencia única al lado del muelle de un pequeño hotel gourmet y spa boutique en uno de los paisajes más lindos de la Patagonia. Café e infusiones, jugos, tostadas de brioche, sándwiches de salmón ahumado y queso crema, scons, pain au chocolat, madeleines, cookies y tortas.
Para ir en pareja: Butterfly. Están de vacaciones, vale darse un gusto con la propuesta de alta cocina gourmet de Butterfly. Menú degustación “sorpresa” de siete pasos, en un salón chiquito (para 20 comensales), diseñado en manos del chef irlandés Edward Holloway, el sommelier alemán Sebastian Stoeveken y la anfitriona argentina –y pareja de Edgard– Constanza Pro. Dato importante: abre sólo de noche y es conveniente ir con reserva.
Para ir en familia: La Fonda del Tío. Si están viajando con chicos, una excelente opción es La Fonda del Tío, donde la imperdible es la milanesa. En un salón sin grandes ostentaciones, pero con una lindísima vista al lago, el highlight es sin duda la comida, siempre buena y abundante, ideal para compartir entre varios. Frecuentado y recomendado por locales, el lugar siempre está lleno, por lo que hay que tratar de ir temprano. Dato importante: no abre los domingos.
Antes de volverse a casa, parada obligada por una chocolatería. Nadie se debería ir de Bariloche sin una pasada por La Abuela GoyeMamuschka o Rapa Nui, para tomarse un buen chocolate caliente o café con leche y porción de torta y, obvio, llevarse alguna cajita de bombones surtidos.

MENDOZA
En invierno es una combinación perfecta para los amantes de la nieve y los amantes del vino. La ciudad de Mendoza y sus alrededores es una escapada invernal perfecta para parejas, mientras que el sur de la provincia atrae a los esquiadores no amantes del Cerro Catedral. Paseos por viñedos, degustación de vinos en bodegas para mantenerse calentitos y buena comida para pasar los días disfrutando.
De bodega en bodega. No faltan bodegas, bares o restaurantes en Mendoza. Existen opciones para todos los bolsillos y paladares. Si no te atraen los clásicos como Salentein o Familia Zuccardi, recomiendo especialmente una degustación y almuerzo en Bodega Cecchin, una de las pocas bodegas de vino 100% orgánico en Mendoza. Además de un recorrido (gratuito) por sus bodegas, al final se puede realizar una degustación y almorzar en su restaurante, Casa Cecchin, que está ultimando detalles para su reapertura esta temporada. Imperdible el postre de peras con helado de mascarpone y no olviden llevarse una botella de vino (y otra de aceite de oliva) a casa. Abierto de lunes a sábados y feriados de 9.30 a 17.30; los domingos abren de 10 a 14hs.
Para los que quieren comer en el mejor restaurante del país: Nadia O.FEn 2011 el restaurante de Nadia Hadin, en Chacras de Coria, fue elegido como el mejor restaurante del país. Emplazado en una antigua casa cuyana renovada y con un lindísimo patio interior, ofrece un menú degustación de 6 pasos, inspirados en ingredientes de temporada. La chef rescata platos tradicionales aplicado técnicas modernas para renovarlos. Pueden llevar su propio vino o elegir uno de la cava. Pan de aceite de oliva en horno de barro, sorrentinos crocantes de hongos, gazpacho de melón con menta, risotto de azafrán y naranjas, bife con reducción de dijon, mousse de frambuesas y yogurt, son algunas de las innovadoras ideas del menú.
Para los que comen tarde, Roca Mora es un restaurante, bar y winery, también en Chacras de Coria, ubicado sobre Viamonte en la esquina de la YPF. En Mendoza no son tantos los lugares que abren hasta tarde, y Roca Mora es una buena opción para los que no quieren salir a comer temprano. Muy buenas rabas y risotto, y la trucha con alcaparras. Tienen una amplia variedad en vinos y tragos. La atención es muy buena, aunque la cocina es un poco lenta.
Para una cena romántica: Azafrán. Tortilla española con salchicha, camembert tibio con hongos envuelto en masa, trío de empanadas, ravioles de chivo, trucha con risotto, ñoquis caramelizados con pesto, helado de jengibre con peras asadas y tuile de miel. Si todavía no logré tentarlos, sólo alcanza pasearse por la puerta y ver la cara de los felices comensales dentro del restó. Recomendado por el New York Times como uno de los restaurantes a conocer en Mendoza, es ideal para cena de parejas.
Una última perlita de Chacras de Coria es La Maison, una especie de mini bed & breakfast de una pareja de franceses instalados hace ya varios años en nuestro país. Los dueños, Stephane y Elizabeth, son súper atentos y tienen muy buenas recomendaciones. Él es director de la bodega Cecchin. Ofrecen un increíble desayuno con omelette casero, canasta de panes y facturas, frutas frescas, mermelada casera, café y jugo de naranja. También realizan cenas gourmet, aunque deben reservarlas con 24 horas de anticipación.

SALTA
Con un invierno seco y templado, Salta es ideal para los que no quieran aceptar la ola de frío que presentan otros destinos. Salta es mucho más que empanadas salteñas, es comida casera, parrillada de campo, precios indiscutibles. Indudablemente, una buena elección para cortar con la rutina. Ya sea que vayan a la ciudad de Salta, a Iruya o a Cafayate, no dejen de comer en un buen bodegón de campo, entren a la casa de una familia que ofrezca empanadas y buen vino, o anímense a sentarse y cantar en una peña. Si se le pregunta a un salteño dónde comer bien, seguramente les dirá: en mi casa, y muchos los han de invitar al living o al patio de la suya. Si no se animan, prueben alguno de éstos.
Bueno, bonito, barato: La parrilla el CharruaEn pleno centro de la ciudad, es uno de esos lugares que cumplen con las tres “B”, bueno, bonito y barato. Se destacan las carnes y las salsas. Es recomendable ir temprano porque se llena de locales y visitantes. Recomendados: cabrito y vegetales asados, langostinos al ajillo, trucha y paella.
En el centro del centro, El solar del conventoUbicado a una cuadra de la plaza principal, ofrece muy buenos platos con conejo, matambre tiernizado y excelentes empanadas salteñas. Una carta de vinos bien completa, buen servicio y excelentes precios. Recomiendo optar por los platos más tradicionales, puesto que de a momentos pareciera que quieren modernizarse agregando alguna salsa para poder reinventar, y no funciona tan bien.
De bodegón, siempre lleno: La Rinconada. En la esquina de Av. San Martín y Catamarca, se encuentra La Rinconada, una parrilla con cocina de campo, donde además de una destacable oferta de carnes asadas con papas fritas, sirven locro, cazuela de cabrito y unos riquísimos tallarines con tuco. Tiene un ambiente bien de bodegón y siempre está lleno. La última vez que estuve en Salta por sólo dos días, fui más de una vez: así de buena es la comida.
Para comer y cantar: La casona del molino es una peña muy popular en Salta. Fui hace un tiempo por recomendación de un amigo salteño que vive en Buenos Aires. “Siempre que voy para Salta al único lugar al que tengo que ir sin falta es a esta Casona, donde el servicio es siempre amable y servicial, las empanadas son únicas y el ambiente es musical y colorido sin igual”. El lugar cumple con las expectativas: buena música, buena atención, buena comida. De afuera la casa parece una más, pero una vez adentro en cada habitación y en el patio (divino) hay mesas para comer platos regionales, escuchar músicos y sumarse a la peña, con las palmas, cantando o pidiendo temas. Para los que quieran postre, la degustación de quesos y dulces norteños es muy buena.
Si se alejan un poco, pueden descubrir el espíritu gourmet en La Caldera, una antigua finca donde la chef Florencia Cornejo ofrece viejas recetas de la mejor tradición salteña. Los 30 minutos de viaje hasta el lugar valen la pena al primer bocado de un tamal de charqui, o de las riquísimas empanaditas recién salidas del horno de barro.

CORDOBA
En el 2010 Córdoba se propuso un ambicioso plan de sumar valor y crear nuevos circuitos para que los turistas no sólo piensen en las sierras. “Nosotros queremos ser a Buenos Aires lo que Barcelona es a Madrid”, había dicho Gustavo Santos, Presidente de la Agencia Córdoba Turismo hace ya casi tres años. Alcanza con recorrer el centro histórico para descubrir una ciudad notablemente renovada, y parte de esa renovación es una importante apuesta en la oferta gastronómica de la provincia.
Para comer relajados, aléjense hasta El Pucará. La Posada del Pucará en San Javier es un lugar especialmente armado para el relax, un lugar ideal para ir a comer distendido. La cocina presenta ideas fusión, con carta renovada todas las temporadas. Recomendados: lasagna de cabrito y ravioles de trucha caseros.
Para comer a puertas cerradas, ahora abiertas, Casa Galán en el Hotel Azur. Desde 2010 los hermanos Galán recibían a los comensales en Casa Galán, el primer restaurante gourmet a puertas cerradas de la capital cordobesa. En febrero de este año mudaron el restaurante al piso superior del Hotel Azur, aunque mantuvieron su esencia. El nombre del restaurante sigue siendo el mismo, y ahora presentan dos opciones de menú degustación de siete pasos, que nunca decepciona. Pablo y Lucas, los chefs, siguen saliendo a recorrer las mesas, hablar con los comensales y explicar sus platos, tal y como si siguieran en casa. Carpaccio de lomo con pan de olivas negras, entraña braseada en vino tinto con flan de maíz, panes caseros saborizados, torta invertida de chocolate e higos, cheeseecake de limón con scons almendrados. La experiencia es una explosión de sabores.
Para conocer lo mejor de Córdoba: Juan Griego. Así lo considera el diario La Voz. Está en el séptimo piso del edificio del Colegio de Escribanos y con vista a la Manzana Jesuítica. Empezó como un café, con desayunos, cafetería y sándwiches básicos. Hoy incluye platos con un toque gourmet, como ensalada patagónica o mediterránea, mero en manteca de alcaparras y naranja, cazuela de mariscos y strachetti de lomo.
¿Querés cocina de autor? Andá a San Honorato. Elegante y sofisticado, fue pionero en la cocina de autor en Córdoba y sigue siendo reconocido como uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Entre otras sugerencias tentadoras, llaman la atención las calabazas y cebollas moradas asadas, queso brie tibio con vinagreta de miel serrana, semillas y hojas de rúcula; y las mollejas a la plancha sobre crema de cebollas asadas y papas crocantes, o la terrine de confit de conejo, acompañado de chutney especiado, acompañado de ensaladilla de endivias y dátiles.
Para viajeros glotones: Goulu. Un bistró, cava, café y delicatessen. Su nombre significa glotón (en francés), y es un poco el alma de su propuesta: se dedica a las sensaciones de placer, a través de la pasión y la creatividad de sus expertos gastronómicos. Cuenta con un menú de clásicos, en el que se pueden encontrar platos como bagna cauda, costilla ancha braseada al romero con papines andinos y salsa criolla, ravioli piamontés de 20 yemas rellenos de espinaca y carne kobe. Además, el menú cambia periódicamente, con nuevas aventuras para el paladar.

BUENOS AIRES
Por último, para quienes nos quedamos en nuestra fría y lluviosa Buenos Aires, podemos viajar con el paladar, dándonos un gusto con platos suculentos y bien calentitos. Una buena Buenos Aires invernal.
Pueden pasar un invierno suizo en Charlie’s FondueEn una casona de San Isidro, Silvia Oswald, una señora austríaca, elabora fondue de carne o de queso para compartir en familia o entre amigos. Pedacitos de carne, salchichitas, pan, hongos, pepino y todo tipo de salsas. Imprescindible acompañar con buen vino, y de postre, apfelstrudel con helado.
Si se animan al invierno húngaro, Goulash en Club Hungaria. La comunidad húngara suele reunirse en su club de Olivos, donde además de practicar esgrima se come uno de los mejores goulash de la ciudad. El salón no dice nada, es un club más, pero no se dejen engañar por lo rústico del lugar, la comida es muy muy buena, y barata.
Invierno bien porteño en el Almacén Secreto¿Qué mejor que pasar el invierno compartiendo la comida que simboliza la unión y el encuentro? En el Almacén, un restaurante chiquitito de sólo 12 mesas y a puertas cerradas, de miércoles a sábado por la noche se sirve uno de los más ricos de la ciudad. Sus tamales, humitas y provoletas de cabra tampoco se quedan atrás.
Invierno Croata en Dobar Tek. El restaurante familiar con aire de cantina, ubicado a pocas cuadras de la Plaza Dorrego de San Telmo, prepara comida típica croata, perfecta para darle pelea al frío. Los platos son abundantes y las estrellas son los strudel (dulces y salados). Pidan para compartir, van a querer tener lugar para el postre.
No hay invierno como el de los polacos, en La Casa PolacaEn una casona de Palermo, dentro del edificio de la Unión de Polacos de la República Argentina, funciona desde hace veinte años este restaurante de comida tradicional con influencia alemana y centroeuropea. Sopa de remolacha, salchichas con chucrut, pasta piegori con varias salsas, croquetas de carne y hasta mondongo a la varsoviana. Imperdible la piegori ruskie gulaszem (pasta rellena de queso y papa, con salsa goulash). De postre, szarlotka, una torta de manzanas riquísima.


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