FOOD

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Se viene el antidomingo. Con los amigos de QuintoDoce.com.ar, estamos armando un evento antidomingo para comer rico, aprender algunas recetas, pasarla lindo y llevarse algunos souvenirs en forma de cookies y sorpresa. Empezamos a testear el menú, jugamos con recetas, y festejamos el dia del amigo con la prueba del antidomingo. Amigos, biscottis, scons de queso, crumble de manzanas, muffins de mandarinas, cookies e infusiones para todos. 
Estos biscotti, que no voy a preparar en la clase porque toman un rato laaargo (involucran doble coccion, así que son un acto de amor y paciencia), son, por otro lado, una receta a tener, porque son infalibles; crocantes, levemente dulces, con aroma a almendras tostadas y vainilla. What's not to like? Pronto, mas novedades y recetas del antidomingo, mientras tanto, a la receta.


Biscotti infalible 

Ingredientes
-400 harina 0000
-200 grs de azúcar
-120 de manteca
-3 huevos
-2 cdas de polvo de hornear
-100 grs de almendras
-esencia de vainilla
-ralladura de un limon

Preparación

-Precalentar el horno a 180°C.

-En un bowl, batir la manteca y el azucar hasta que quede blanca y espumosa. Agregar ralladura y esencia de vainilla.
-Ir agregando los huevos de a uno hasta que queden totalmente incorporados.

-Mezclar los ingredientes secos y agregar en varias partes hasta que queden todos integrados. Va a ser una masa suavem muy pegajosa, parecida a la de una cookie. No se preocupen, es normal. Coloquen un poco de harina sobre la mesada, y la mitad de la masa. Con la harina seca, ayudense para forma un rollo de masa.
-Cocinar en el horno por 15 a 20 minutos o hasta que esté firme al tacto y tome un leve color dorado. 
-Dejar enfriar unos 15 minutos y bajar la temperatura del horno a 150°C.
-Cortar en rodajas finitas y volver a poner sobre placa para horno.
-Secar en el horno durante 10 minutos de cada lado o hasta que queden firmes. 





No hay dudas, Buenos Aires es una gran ciudad, con muchísimo para ofrecer, pero a veces es lindo poder cambiar de aire y salir a pasear por el día o el fin de semana. Si te despertaste un sábado temprano, hace frío pero no querés pasarte el día encerrado, o querés hacerte una escapada durante las vacaciones de invierno, no hace falta recorrer grandes distancias ni gastar mucho dinero para alejarte de la ciudad y tener un fin de semana distinto.
 Acá, algunas recomendaciones para romper con la rutina y hacer un viaje gastronómico express. Y después contanos cuáles son tus lugares favoritos para salir de Buenos Aires y dónde ir a comer.

CARLOS KEEN: RESTAURANTES DE CAMPO Y COCINA DE MARTINIANO MOLINA
Conocido por sus restaurantes de campo, Carlos Keen es un pequeño pueblo de 400 habitantes, ubicado a 15 km de Luján en dirección a San Andrés de Giles. Fundado en 1881, supo ser parada obligada para turistas, pero con la creación de nuevas rutas fue quedando olvidado por los viajeros. En los últimos años, fue reencontrado por algunos valientes que se animaron a transitar las viejas rutas, y hoy es uno de los pueblos más visitados del Oeste de Buenos Aires, escapada obligada para los que buscan pueblitos gastronómicos.La mayoría de los restaurantes del pueblo se ubican alrededor de la vieja estación, y conservan sus fachadas originales, con ambientes interiores cálidos y agradables, típicos de zonas rurales. Estas son algunas de las opciones más populares: Angelus es una casona de ladrillos a la vista, para ir a comer pastas caseras y fiambres de la zona. Hay sorrentinos de calabaza y albahaca, ravioles de verdura y sesos, tallarines caseros. Si no les tientan las pastas, también tienen buenas opciones de parrilla, y unas papas rústicas al horno con cáscara, tomillo y pimentón. Cuentan con un menú que incluye empanada, tablita de salame y queso, pastas caseras y algo de parrilla. A la hora del postre, clásicos como budín de pan, flan casero y frutas en almíbar. Otro ineludible es Los Girasoles, un restaurante de cocina orgánica que cuenta con el asesoramiento deMartiniano Molina. La mayor parte de sus platos está elaborada con productos que vienen de sus huertas y granjas propias, y fueron concebidos por chefs amigos de la casa como Narda Lepes, Dolly Irigoyen, Rodrigo Toso, Samanta Leske y Javier Brichetto. En el menú pueden encontrar carnes de conejo, pollo y cerdo de la granja, ensaladas de la huerta, o una opción gourmet campo que incluye empanadas, patés, chutney y panes. Además, se puede visitar la granja o alquilar una cabaña para pasar la noche o el fin de semana.
Distancia: Menos de 90 km.
Cómo llegar: Por Autopista Acceso Oeste, pasando las salidas de Luján, tomar a la derecha la bajada que dice Carlos Keen.

TOMÁS JOFRÉ: VIEJOS ALMACENES CONVERTIDOS EN RESTAURANTES
A sólo 100 km de la capital, en la localidad de Mercedes camino a Navarro, se encuentra este pequeño pueblo gastronómico ideal para ir a pasar el día. El verdadero nombre del pueblo es Jorge Born, pero es mejor conocido como Tomás Jofré, nombre de la estación ferroviaria que pasa por el pueblo. El mayor atractivo del pueblo es sin duda su amplia propuesta gastronómica, que consta de cerca de 20 restaurantes (muchos visitantes dicen que vieron más restaurantes que casas), en su mayoría especializados en pastas caseras y fiambres. Los dos más antiguos son Silvano y Fronterasviejos almacenes de ramos generales convertidos después en restaurantesSilvano, el pionero del pueblo, está abierto desde 1924. Ofrece un menú sencillo con entrada de fiambres y galleta de campo, luego se puede elegir entre sus famosos raviolones o tallarines caseros con manteca y queso o tuco de pollo. Las entradas y los ravioles van con derecho a repetición; el postre, sólo uno. Por la tarde, después de caminar un rato por el pueblo, pueden ir a disfrutar de una mateada y merienda en Esquina de Campo, un quincho confortable y bien calefaccionado, ideal para días fríos.
Distancia: 100 km.
Cómo llegar: por Ruta 5 hay que ir hasta el km. 91, salir de la autopista, pasar por arriba de la ruta y seguir por 8 kms. hasta la entrada de Jorge Born.

SAN ANTONIO DE ARECO: PLATOS REGIONALES Y CHOCOLATE ARTESANAL
San Antonio de Areco no necesita introducciones, es la capital de la tradición; lugar donde vivió Ricardo Güiraldes, el autor de Don Segundo Sombra. Si van por vez primera, pueden hacer una visita guiada, ir al Parque Criollo y el Museo Gauchesco y visitar la antigua Pulpería La Blanqueada. Para comer hay muchas opciones; para picadas de campo, buen asado, empanadas y otros platos tradicionales, algunos destacados son el Puesto La Lechuza, o el Almacén de Ramos Generalesinstalado en una vieja casa construida en 1850, donde pueden disfrutar de carne asada, pastas caseras, pero también algunos platos más elaborados, como conejo al verdeo, trucha al roquefort y pato encebollado. Si ya están cansados de leer sobre parrillas y pastas, también tienen opciones como El Almacén Federal, donde pueden probar platos de cocina autóctona como pollo al disco, guiso y empanadas regionales, en un salón armado en un galpón reciclado, con hogar a leña que garantiza mantenerlos abrigados. Para los fanáticos del chocolate, no dejen de pasar por la chocolatería La Olla de Cobre (Matheu 433 en el Casco Histórico), de donde se pueden llevar alfajores y chocolates artesanales como souvenir de su visita.
Distancia: 115 km de Buenos Aires.
Cómo llegar: Por Panamericana, luego ruta 8 hasta la Ruta 6 (Km. 65).

MERCADO DE MASCHWITZ: COCINA ORIENTAL Y PROPUESTAS ORGANICAS Y GOURMET
Tiempo atrás, Ingeniero Maschwitz era una zona campestre, apenas interrumpida por quintas y casas de fin de semana. De a poco, se convirtió en una opción  popular para los que querían vivir alejados del bullicio de la ciudad, y hoy aloja a una población creciente. Junto con el crecimiento de la zona, fue creciendo también la oferta gastronómica y cultural. Para los que no se quieren mudar, pero les divierte ir a conocer, es una linda opción para un paseo por el día. Pueden recorrer el Paseo Mendoza y el Mercado de Maschwitz, donde lo reciclado, lo orgánico y lo gourmet conviven dando opciones para todos los gustos. Hay locales con objetos de diseño, ropa, accesorios, arte y varios restaurantes. Si te gusta el sushi y la cocina oriental en Yoko’s tienen sushi, woks, ceviche y tempuras; seguro vas a encontrar algo que te guste. Cata tiene almacén de quesos y vinos, además de algunos platos de estación, y sándwiches gourmet riquísimos. Otra opción buenísima es La Anita Pesce Veggie, también conocido como La Verdolaga (nombre del almacén orgánico que funciona en su interior). La Anita es opción para los que quieran comer rico y saludable. Hay pesca del día, ensalada antioxidante, limonada, y se pueden llevar algún producto orgánico como souvenir del almacén. A pocos pasos también está el Paseo Mendoza, que parece de cuentos, construido en madera, y lleno de arte, cultura y varios cafecitos para disfrutar de la hora del té.
Distancia: 50 km
Cómo llegar: Panamericana ramal Escobar. Salir en Del Viso Ruta 26, km 43,5, como referencia hay una Petrobras. Doblar a la derecha, tomando colectora Este en sentido capital. En el primer semáforo doblar a la izquierda, hacer 100 mts y van a ver El Mercado de mano izquierda. Su ubicación exacta es Mendoza 1731, Ingeniero Maschwitz.

CARDALES: ALMACENES DE CAMPO, GRAN ASADOR CRIOLLO Y COCINA MEDITERRANEA
A menos de 80 km de Buenos Aires, se encuentra uno de los pueblos rurales más lindos que hay de la cercanía porteña. Cardales es elegido por muchos por su famoso Sofitel, y es uno de los paraísos para los jugadores de golf (cuenta con una gran cancha de golf en un predio de 50 hectáreas). Hay un pequeño centro comercial, paseos a caballo por la estancia La Lucía, y sobre la ruta 4 hay un Almacén de Campo que vende quesos y fiambres de todo tipo, además de varios puestos de frutas y verduras frescas, huevos y miel para traer como souvenir a casa. Para comer, una de las mejores opciones es Chizzaun bar de vinos especializado en cocina mediterránea con productos frescos del día. El menú va variando según la estación, pero la comida siempre es buena y también lo es la atención. Si estás con ganas de comer carne, una buena opción es Los Talas, gran asador criollo que nunca falla. El menú es fijo e incluye empanadas, achuras, asado, vacío, matambre, lechón, ensaladas y hasta postre y bebida. Siempre se puede comer rico y a buenos precios en el Bar di Yorio(Rivadavia 16,esquina 25 de Mayo), frente a la Estación de trenes de Cardales, que ya tiene 80 años de antigüedad. Si vas exclusivamente para conocer el Sofitel, podés comer en Italpast, el restaurante que funciona en el club house de La reserva Los Cardales, al lado del hotel. Otro inevitable: Degusta, de Gustavo de Battista, autor de una carta que incluye maravillas como Pulpo español, Tortelloni de humita norteña, Confit de Pato y mucho más, todo en una amplia casona de espíritu campestre y jardín soleado con huerta propia.
Distancia: 77 km.
Cómo llegar: por Ruta 8 hasta Ruta 6, ahí doblar hacia la derecha alrededor de 10 kilómetros.
  
CORTÍNEZ
Es una pequeña localidad del Partido de Luján, Provincia de Buenos Aires. Se encuentra a 10 km al oeste de la ciudad de Luján. Cualquier época del año resulta atractiva para visitar este pequeño pueblo bonaerense. Los últimos años, se ha venido desarrollando una interesante actividad gastronómica turística, con variosrestaurantes de campo para conocer. Entre los destacados, Obayca, frente a la estación de trenes, plantado en un antiguo Almacén de Ramos Generales, totalmente reciclado y construido en un gran predio rodeado por una añosa arboleda. ¿Qué se come? Un menú bien criollo, con buenas pastas, parrilla y excelente atención. Otra opción es Las Moras (Ruta 7, salida  km 78, 800) un verdadero restaurante de campo, donde se puede disfrutar de grandes picadas, parrillada o pastas de primera calidad. El menú es libre e incluye postre y guarnición. También pueden pasar la tarde y disfrutar de su gran parque de casi 3 hectáreas.
Distancia82 Km.
Cómo llegar: Acceso Oeste, en dirección a Luján y sin bajar a esa ciudad, continuando unos 7 kilómetros hasta el cartel que indica girar a la izquierda.

ESCALADA: PULPERÍAS, PANADERÍAS Y PARRILLAS IMPERDIBLES
Tranquilas calles de tierra, viejas casonas, antiguas pulperías y almacenes, te invitan a recorrer el pueblito de Escalada, parte del partido de Zárate. No dejen de visitar el Almacén de Rolo (junto a la estación de tren), una de pulperías más antiguas de la provincia; y la antigua Panadería Tuculet, uno de los sitios más significativos de pueblo, que conserva los viejos hornos a leña donde tiempo atrás se cocinaba el pan para todos los vecinos. Hoy ya no está en funcionamiento, pero vale la pena la visita y, de paso, justo al lado, se encuentra el histórico Almacén de Portela, que está abierto desde hace más de 150 años. Para almorzar, una de las mejores opciones es Don Enrique (sobre la ruta 193, Km. 10.500). Una parrilla sencilla, de fachada rosa y mesas de madera con manteles amarillos y paneras de mimbre. Asado y vacío en cantidades generosas y a precios razonables son moneda corriente, que atraen viernes y sábados por la noche, y domingos al mediodía, a visitantes y locales por igual.
Distancia100 km.
Cómo llegar: Tomar la ruta N° 9 hasta empalmar con la RN N°193.

URIBELARREA: PASTAS CASERISIMAS, CERVEZA ARTESANAL Y DULCE DE LECHE DE CABRA
El hermoso pueblo de la Provincia de Buenos Aires fue fundado en 1890, cuando Miguel N. de Uribelarrea donó tierras para establecer una colonia agrícola. Uribe es un pintoresco pueblito digno de ser descubierto, que con sus casas centenarias, sus diagonales y calles de tierra, parece haber quedado frenado en el tiempo desde su fundación. Entre los locales gastronómicos, la vieja posta El Palenque (Ntra Sra de Luján y Belgrano, frente a la plaza), un local centenario que funcionó como pulpería hasta el 2011 -y donde se filmó la película Juan Moreira-, ahora es un restaurante parrilla que ofrece comida casera con un menú fijo que incluye fiambre, pasta casera, parrilla y flan casero. Muchos visitan la Cervecería La Uribeña, donde se puede disfrutar de cerveza artesanal mientras se contempla la producción de los tres tipos de cerveza que ofrecen (pilsen, indian pale y negra). También hay picadas con fiambres y quesos de la zona, pastas caseras, platos al disco y matambrito. Otra opción interesante es el Valle de Goñi (ruta 205 km 80,5), un establecimiento dedicado a la cría de cabras, donde se puede visitar el tambo, y además sentarse un rato largo en su casa de té y comer alguna de sus tortas con dulce de leche de cabra. En Pueblo Escondido, un antiguo edificio que fue pulpería, hotel y almacén, hoy funciona un restaurante especializado en fiambres artesanales y picadas (Av. Valeria De Crotto y 18 de Diciembre).
Distancia: 86 km.
Cómo llegar: Autopista Ezeiza – Cañuelas, hasta Cañuelas, y desde allí continuar por la ruta 205 hasta el Km. 84.

SUIPACHA: LA RUTA DEL QUESO
En Argentina hay tres Rutas del Queso: una en Santa Fe, otra en Córdoba y la tercera, más nueva, está acá cerquita de la capital, a sólo 126 kms, en Suipacha. La ruta del queso de Suipacha nació en 2008, como un emprendimiento turístico que concentra a más de 80 productores de diversos rubros de la zona. Una propuesta que surgió en tiempos de crisis para el campo argentino, y rápidamente se integró a la lista de destinos de turismo rural. Es un paseo ideal para hacer en familia, aprender sobre los procesos de elaboración artesanal e industrial de los quesos, recorrer áreas de cría de animales y extracción de materias primas. Como casi todo el camino es por autopista, el viaje es ameno y rápido, pero es recomendable salir temprano para aprovechar todo lo que hay para hacer. Se pueden programar visitas guiadas sábados y domingos, con desayuno, almuerzo, merienda y tres degustaciones incluidas, u optar por salir a la ruta y recorrer de manera independiente los establecimientos. Algunos de los atractivos más populares son Cabaña Piedras Blancas(Ruta Nacional Nº 5 Km. 129.3)fábrica de quesos especialista en productos de cabra; Il Mirtilo (Ruta Nacional nº 5 km 122,5)una plantación de arándanos de 8 hectáreas con alrededor de 30 mil plantas; Fermier (Ruta Nacional Nº 5 – Km. 118), un tambo de 84 hectáreas y 150 vacas Holando Argentino y Jersey, que elabora 15 tipos de quesos diferentes, desde criollos con orégano, pimienta y albahaca, hasta Brie y Rebleusson (es el único productor de este queso francés en Argentina). También se puede visitar La Escuadra (Cuartel Rural XII – Sección Rural Parcela 697)uno de los únicos dos criaderos de jabalíes del país. A la hora de almorzar, también hay varias opciones. Don Vicente Restaurante (RN Nº 5, Km 126) es un típico parador de ruta, buena opción para hacer un parate y comer rico, abundante y a buen precio. Milanesas con fritas, pastas, asado y panqueques al rhum, y a seguir recorriendo. Otra opción es La Pomarola Restaurante (Av. Padre Luis Brady esquina Belgrano), que cuenta con un menú muy variado de carnes, pescados, pizzas, sándwiches y pastas. Antes de emprender el regreso a casa, no dejen de pasar por Quesos de Suipacha en la vera de la ruta, claro, para comprar unos quesos para llevar a casa.
Distancia: 126 km de la Capital Federal.
Cómo llegar: Acceso Oeste y luego se toma Ruta Nacional 5, pasando Luján y Mercedes, entre km 114 y 130.

¿Cuáles son tus lugares favoritos para hacerte una escapada de fin de semana? ¿Y dónde parás a comer?


Cookies, cookies, y más cookies. A pienso que hacer cookies es el camino fácil para el domingo. Me paso la semana pensando ideas, planeando qué cocinar el fin de semana, y llega el domingo y estoy en blanco.
Fin de semana pasado por agua, y el domingo me levanté con humor de domingo y no tenía idea qué cocinar. Pero qué tiene de malo otra receta de cookies? Cómo se puede errar? Las cookies son la base, son el principio, son lo que me trajeron acá, así que por que renegar? Jugar, divertirse, y cookies para todos! Ya es martes, y sigue lloviendo, así que a pelear el frío y la lluvia con cookies con coco, limón, chocolate blanco y nueces picadas. 

Cookies de limón y coco con chocolate blanco y nueces 
(rinde +/- 24 galletitas)
Ingredientes
-100 grs de manteca
-225 grs de azucar
-1 huevo
-1 cda de esencia de vainilla
-ralladura de 1 limón
-185 grs de harina 0000
-1/2 cda de polvo e hornear
-1 cdita de sal
-30 grs de coco
-100 grs de chocolate blanco picado grueso
-80 grs de nueces picadas

Preparacion:
-Precalentear el horno a 160 C
-Batir la manteca y el azúcar unos minutos hasta que quede blanca y pálida. 
-Agregar huevo, ralladura y esencia de vainilla. Batir hasta que quede bien incorporado.
-Tamizar harina, sal y el polvo de hornear y agregar a la preparación anterior, mezclando hasta que quede una masa bien lisa y no se vean grumitos. 
-Agregar nueces, coco y chocolate blanco.
-Colocar cucharadas de la mezcla sobre una placa con papel manteca. 
-Hornear durante unos 15 a 20 minutos o hasta que los bordes empiecen a tomar color. 


Ordenar para ordenarse. Tomar envión, inhalar profundo, y empezar. No hay ningún secreto ni formula mas que dar el primer paso. Ordenar cosas me ayuda a ordenar ideas, y qué mejor forma de orden que empezar a ordenar mi cocina nueva, colonizar esas alacenas, decidir dónde van las cosas, reencontrarme con cucharas, bowls, platitos y manteles que tenía guardados, y probar nuevas recetas.
Una primer semana en mi casa, me trajo sentimientos encontrados. Alegría, satisfacción, pero también ansiedad, miedos, angustias, preguntas sobre si la casa era (es) demasiado grande para mi, si tenia sentido invertir tiempo y plata y ganas en armarla a todo trapo cuando no se si en unos meses voy a ponerla en alquiler y aventurarme fuera del país.
Dicen que a veces hay que quedarse quieto y esperar. Que las cosas caen por su propio peso, decantan, se acomodan. A mí eso no es algo que me salga muy bien; especialmente cuando tengo en la cabeza una lista eterna de pendientes que solo crece, y crece, y crece.
Pero no hay que dejarse ganar; hay que también saber disfrutar de las cosas que están pasando, y frenar, y sonreír, porque hace que todo sea más fácil. Y basta de miedos y vueltas. Hacer las cosas, porque la vida es una sola, y no está hecha para andar sufriendo. La casa es grande, el corazón está desafinado, pero vienen las chicas a comer, así que, manos a las especies, sale curry de pollo con vegetales y couscous.

Curry de pollo con vegetales 
(Rinde para 3 o 4 porciones)
-1 lata de tomate perita pelado
-1 pote de yogur natural
-1 limón
-1 berenjena
-1 morrón verde
-1 morrón rojo
-1 cebolla mediana
-2 pechugas de pollo
-1 cda de paprika
-1 cda de curry rojo
-1 cda de chile e polvo
-1 cda comino
-1 cda de cúrcuma
-1 cda de ajo en polvo
-sal y pimienta a gusto
-2 o 3  cdas de ketchup o extracto de tomate
-1 cda de canela
-6 semillas de cardamomo
-4 cdas grandes de manteca


Preparación
-Cortar las pechugas
 de pollo en trozos grandes, mezclar con limon, cansancrem, yogur griego, paprika, curry, chili, comino, curcuma, ajo, sal y pimienta. Llevarlo a la heladera para marinar (idealmente por lo menos una hora).

-Mientras, cortar todos los vegetales en juliana o cuadraditos del tamaño que más les gusten, y saltear en una sarten con un chorrito de aceite de oliva. 
-Agregar tomates perita ( cortados en cubitos), ketchup, chorrito de limon, sal, pimienta, canela y cardamomo. Dejar reducir un poco el liquido y que el tomate vaya tomando el gusto de las especias, mezclando cada tanto para que no se pegue
-Agregar el pollo marinado con yogur y especies. Mezclar bien y revolver cada tanto hasta que el pollo este casi cocido, agregar una cda de manteca mas (opcional), apagar el fuego y tapar.
-Servir con arroz, cous cous o pancito. 




Llegó el frío, y parece que va a instalarse por un rato. ¿Qué mejores armas para combatirlo que un buen plato bien calentito y suculento?
Un rico guiso de lentejas, un buen locro bien espeso, pastel de papas, carbonada, puchero… Esos platos que te hacen acordar a tu abuela, y piden un pedacito de pan para rescatar la salsa del fondo de la cazuela de barro.
Acá, algunos recomendados para pelear el invierno.

PAN Y TEATRO: Pastel de papas mendocino y Cordero a la cacerola. En una esquina de Boedo, casi escondido, se encuentra este lindo restaurante que pertenece a una familia mendocina que se instaló en Buenos Aires a fines de los ‘80. Empezaron vendiendo empanadas y pan casero, en un espacio que también funcionó como taller de arte, teatro y experimentación musical, y se convirtió en restaurante. Con un salón de una extraña pero agradable rusticidad, es un lugar ideal para ir a comer un plato calentito. Hay humitas, pasteles de calabaza y ternera al barro, conejo al vino tinto, y en invierno hacenestofado de cordero a la cacerola (y para las fechas patrias también locro). Si no te tentaste con lo anterior, tal vez te llame el pastel de papas mendocino (con canela y pasas). De postre, hay dulce de alcayota con nueces y budín de pan.
(Las Casas 4095 esquina Muñiz, Boedo)

EL ÑANDÚ: Pastel de calabaza y lomo
Este restaurante del bajo de San Isidro es uno de esos que está siempre lleno. Verano, invierno, primavera, llueve o truene; los comensales siguen apareciendo en la puerta del restaurante y esperando pacientemente su mesa. ¿Por qué? Porque vale la pena. Su menú va desde parrilla, quesadillas a cazuelitas, pero siempre bajo una misma impronta: comida casera. En invierno instalan un fogón en la entrada para los que están esperando; y una vez adentro, el salón calentito, el bullicio de la gente, los camareros yendo y viniendo con arrocitos, humitas y parrilla te hacen entrar en calor enseguida. Para un día de frío, el pastel de calabaza con lomo abriga y llena de placer. Los arrocitos con hongos y vegetales también son muy ricos, ni hablar de lashumitas envueltas en hojas de maíz bien dulce, y mucho queso derretido. También hay locrolentejas y cazuelas, para todos los gustos.
(Elcano 648, San Isidro)

RAÍCES: Guiso de lentejas y Locro
Cocina a la vista, grandes ventanales, latas de galletas, colores vivos y un locro pulsado bien espeso o un guiso de alubias de tres colores y arroz servido en una especie de cazuela hecha de pan ahuecado. EnRaíces, el invierno sí sienta bien. El restaurante está emplazado en un viejo almacén reciclado en la esquina de Crisólogo Larralde y Estomba, y desde 2010 se propone (y logra con éxito) servir los clásicos platos de la cocina casera local, esos que comíamos cuando éramos más chicos, pero recreados con un twist de originalidad e ingredientes actuales. Revuelto gramajo con panceta, lengua a la vinagreta con salsa de morrones, empanadas de humita, guiso de lentejas, locro y carbonada son algunas de las propuestas deRaíces.
(Crisólogo Larralde 3995, Saavedra)

LA CHOLITA: Tamales y polenta a las brasas
Fue una de las primeras parrillas informales en ponerse de moda hace unos cuantos años. Con sus mesas de madera pintadas de rojo, manteles de papel, crayones en la mesa, comida rica y precios accesibles, se ha mantenido firme en la lista de lugares para comer rico, bonito y barato. Si bien La Cholita es más bien conocida por su parrilla, en invierno el hit son las cazuelas, humitas, tamales, empanadas y su famosa (y riquísima) polenta a las brasas. De los mismos dueños de El ÑandúLas Cholas y Las CabrasLa Cholitarespeta el espíritu que comparten todos los espacios de estos emprendedores: lugares con buena onda, donde no importa demasiado que las mesas están apretujadas y no atiendan los mozos más experimentados; comida casera, abundante, para disfrutar en buena compañía están asegurados.
(Rodríguez Peña 1165, Recoleta)

EL GLOBO: Puchero de tradición
Clásico de clásicos. El Globo es uno de esos lugares de antaño que quedaron frenados en el tiempo; abierto desde 1908, con su salón de techos altos, mucha madera, manteles blancos y bandeja ovalada. Salvando pequeñas variaciones, no ha cambiado casi nada durante los últimas décadas; se ha preservado durante todos estos años con la misma onda, mismos mozos, misma carta y (por suerte) misma calidad de sus platos. Tiene justa y bien ganada fama por su contundente y abundante puchero de la casa que muchos han llamado el mejor puchero de Buenos Aires. No le falta nada: caracú, panceta, chorizo colorado, morcilla asturiana, ternera, cerdo, pollo, verduras y legumbres. Pero como no todo es puchero, también vale la pena destacar su jamón serrano, el pulpo a la gallega, cochinillo al horno, callos a la madrileña y gambas al ajillo. Satisfacción garantizada.
(Hipólito Yrigoyen 1199, Centro)

EL OBRERO: Puchero y Estofado con papas y arvejas
Hay que decirlo: no todos los días vamos a tener ganas de ir hasta La Boca para comer puchero, pero, y es un gran pero, para el de El Obrero vale la pena el viaje. Pizarras, fotos, banderas y camisetas que están ahí desde hace décadas, mesas de madera, paneras, copas de vidrio grueso, más bandejas ovaladas y platos sabrosos (y abundantes) te esperan al llegar. El Obrero se volvió conocidísimo cuando fue visitado por la banda U2 en 1998, pero es uno de los bodegones más clásicos y mejores mantenidos de la ciudad. Abrió en 1954, y desde entonces se propone “comida a la vieja usanza, platos ricos servidos con generosidad”. No dejen de probar las rabas y, para hacerle honor al invierno, esos platos suculentos y sustanciosos: mondongo, lentejas, carne a la cacerola, o el imbatible, calórico estofado con papas y arvejas, ideal para días fríos.
(Agustín R. Caffarena 64, La Boca)

QUINTODOCE: Guiso de lentejas, la estrella del menú
QuintoDoce es un restaurante a puertas cerradas que abre martes y jueves, y propone comida casera, como la que comías en tu casa. Abrió hace poquito, pero viene a todo trapo, y durante el mes julio el menú degustación incluye cerveza artesanal, bruschettas de berenjenas con rúcula y crocante de provoleta, un potente guiso de lentejas y, para terminar, hay faux tiramisú. La humita y el risotto del mes de junio fueron furor y no se espera nada menos del guiso casero para combatir el frío de julio.
(Juan Ramírez de Velasco y Av. Angel Gallardo, Villa Crespo)

ALMACEN SECRETO: Locro a puertas cerradas
Almacén Secreto Club es un restaurante a puertas cerradas que sirve comida regional. En un ambiente íntimo, cálido, de una casa con ambientación rústica y con un servicio descontracturado pero atento, Almacén Secreto ofrece una carta original de cocina autóctona, dividida en tres regiones (Norte, Centro, Sur). En la carta Norte, el locro es una manta abrigada contra el frío. El combo infalible para el invierno es empezar con lacazuelita de hongos de la carta Sur, seguida del locro, el obligado de la cocina norteña. El locro lo preparan en olla gigante, con zapallo criollo, maíz, porotos e incluye tripa gorda, panceta salada, chorizos criollos y colorados y se sirve en cazuelas de barro, acompañado con verdeo y salsita picante de tomate. Inevitable acompañar con un buen vino tinto y, si llegás al postre, quesillo con dulce de cayote, miel de caña y nueces.
(Gregoria Pérez y Conde, Colegiales)

CUMANÁ: Pastel de papa y Mondongo
Si estás buscando un lugar silencioso con atención de mozos súper profesionales, este no es tu lugar; pero si lo que querés es un lugar para cazuelas y los platos típicos irresistibles en un ambiente bullicioso e informal,Cumaná puede ser lo que necesitás. Paredes de ladrillo a la vista, decoración estilo campestre y una carta llena de platos anti frío: arroz con hongos, vegetales y queso fundido, carbonada, tamales, lentejas, cazuelas y humitas. ¿Los más populares? El pastel de papa y lomo al barro, la carbonada criolla y el mondongo. Recomendación: ir temprano si no querés esperar;  se llena rapidísimo.
(Rodríguez Peña 1149, Recoleta)

MARIETA: Guiso de lentejas
El nuevo restaurante de Martín Molteni (Pura Tierra) no es un hotel con restaurante, es un restaurante que también tiene un hotel; y abrió a principios de junio. Con una propuesta que va variando a lo largo del día (cafetería, carta de mediodía, tardes de té y menú de noche), el reconocido chef propone platos originales pero no pretenciosos y elaborados con productos autóctonos. Hay sopa del día, arroz meloso con vegetales y, para el invierno, Molteni promete incluir un guiso de lentejas inolvidable apareciendo como plato del día.
(Cerrito 22, CABA)

GUISOS Y MÁS GUISOS:
Está claro que lugares para comer guisos y cazuelas, especialmente en invierno, hay de a montones y es imposible nombrarlos todos. Cómo, entonces, dejar de nombrar el guiso de pechito de cerdo de Urondo Bar, o dejar afuera algunos clásicos como El Sanjuanino, que lleva más de 50 años haciendo clásicos de la cocina criolla y ofrece un locro bien espeso con mucha carne y poca verdura, o El QuebrachoEl Preferido, y Perón Peróndonde se puede disfrutar de un hipercalórico guiso de mondongo.

Cada uno tendrá su lista con esos lugarcitos que no fallan para calentar cuerpo y alma, por eso contanos: ¿cuáles son tus preferidos para esos memorables platos de invierno?

Mi hermana está de visita por una semana en Buenos Aires; la casa ya está más o menos encaminada; qué mejores excusas para la primera edición de Cookie Sundays salida del nuevo horno? Primer intento el sábado, fallido. Confiadísima, metí unas barritas de avena en el horno, puse un timer y me fui a hacer otra cosa por la casa. A los 10 minutos, humo por todos lados, se habían quemado! Frustración. Con el fuego en mínimo, cómo es posible que se haya ido a 220? Bueno; resulta que acostumbrarse a un nuevo horno siempre toma tiempo; y en este caso, pequé de confiada. No sabía que un horno industrial, con ladrillos refractarios, es bastante más temperamental de lo que estoy acostumbrada a usar. Toma algo más de tiempo en precalentar, pero cuando sube temperatura, sube, sube, sube, y es difícil tomarle la mano y mantenerla estable, asegurarse de que no siga subiendo.... abrir y cerrar la puerta para regular, bajar un poco la temperatura, y sobre todo, quedarse cerca del horno para ver como viene todo.  Bueno, bien, entonces nuevo horno será como un bebé, que no se lo puede dejar solo. Dicho todo esto, el domingo pensé que sería hora de volver a probar, y me decidí por  hacer cookies, que requieren poco tiempo de horno, y son bastante permisivas a la hora de cocinar (y además mi hermana quería llevarse alguna receta de cookies...). Sin irme de la cocina más que a sacar una foto al comedor, las cookies resultaron un éxito! Y si yo pude con este horno que es un misterio para mí, ustedes pueden también! A la receta.

Cookies con chips de chocolate
(Rinde alrededor de 30 cookies)

Ingredientes
-270 grs harina 000
-170 grs de manteca
-200 grs azucar rubia
-100 grs azucar comun
-1 huevo
-1 yema
-1 cdita de vainila
-1 cdita de canela

-100 grs de chocolate picado grueso

Preparación
-Derretir la manteca en una sartén, y dejarla a enfriar un poco (hasta que esté tibia).
-Agregar azúcares, y batir hasta que quede bien incorporado y se disuelva el azucar
-Sumar huevo, batir bien, agregar yema, seguir mezclando hasta que la mezcla quede bien bien homogénea.
-Tamizar harina, polvo de hornear, sal, canela y agregarlos a la mezcla. Debería quedar lisita y sin grumos.
-Agregar el chocolate picado
-Formar bolitas de masa, y aplastarlas sobre una placa con papel manteca.
-Llevar a un horno precalentado a 170C por 8 a 10 minutos.
-Sacarlas del horno cuando los bordes empiecen a tomar coloración, y dejar enfriar sobre la placa (se terminan de cocinar con este calor de la placa).

*Tips:
-Si querés una cookie más crocante, colocá el horno bien bajito y dejalas cocinar por más tiempo.
-Si querés una cookie con bordecitos crocantes pero más bien tierna, podés usar el horno un poquito más alto y sacarlas ni bien tomen un poquito de color.










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